lunes, 29 de agosto de 2011

La gitana, el caracol... y un final feliz






… Sabes una cosa, tu nick me hace acordar a una chica que una vez me dijo nunca me miraste a los ojos y yo le dije que no me gusta mirar a la gente a los ojos porque me da miedo. Me pregunto miedo a que, y le dije a que descubran el secreto que se esconde en el fondo de mis ojos… y me dijo cuál es ese secreto y le conteste, es una historia muy triste que una gitana me la conto una vez cuando me estaba tirando las cartas y que nunca se la conté a alguien.
… La gitana me había dicho; muchacho déjame que mire en el fondo de tus ojos, a ver si descubro algo, porque son tantas cartas feas juntas las que te están saliendo

… Años después un caracol me dio un gran consejo, pipa el abrazo es la mejor manera de terminar con la tristeza, pero no te fieis mucho, los seres humanos no saben construir finales felices.

… A veces tengo la sensación de que mirar el fondo de los ojos de una persona es como mirarla desnuda. Después ya nada es igual.

… Quizás conocer el secreto sea el primer paso para tratar de construir un final... un final feliz.

sábado, 21 de mayo de 2011

..."la intrascendencia significa estar conectado al msn por 24hs y que nadie te hable"...

sábado, 30 de abril de 2011

Que descanses en PAZ!


No me siento bien para escribir en este momento y ya anoche estuve escribiendo o mejor dicho tratando de escribir algo… solo quiero expresar la profunda pena que me da que haya fallecido Ernesto Sábato.

Sábato, con Borges, Benedetti y Galeano, fueron los escritores que me hicieron entrar en el fabuloso mundo de la lectura.

No me siento bien para escribir en este momento, así que mejor cedo la palabra…

En Abaddón el Exterminado se lee:

“Ernesto Sábato quiso ser enterrado en esta tierra, con una sola palabra sobre su lápida: PAZ”.

lunes, 25 de abril de 2011

Mi abuelo


Eusebio Zamácola 'El vasco' es un personaje de leyenda en la provincia de Chaco, en Argentina. Un bandolero que se enfrentó a la policía, fue muy querido por la gente y con una vida llena de altibajos. Durante los últimos años, el historiador argentino Fabio Echarri ha investigado la vida de 'El vasco' –ha participado en la beca Miguel de Unamuno–, lo que lo ha traído hasta Basauri. Eusebio Zamácola nació y vivió en Basauri hasta los 19 años, para después emigrar a Argentina en busca de una nueva vida. Allí se convirtió en un bandolero de leyenda que mantuvo en jaque a la policía, lideró una infinidad de atracos y fue admirado por su pueblo. Esta es la historia de Eusebio Zamácola, 'El Vasco' de Basauri en el Chaco Argentino.

Eusebio Zamácola Abrisqueta nació en San Miguel de Basauri (Bizkaia), el 5 de marzo de 1905. Realizó estudios primarios y secundarios, e hizo el servicio militar en la Legión Extranjera Española. Llegó a Argentina a principios de 1924, y cuatro años más tarde a la provincia de Chaco. Este era entonces un lugar atractivo para trabajar con gran cantidad de industrias y movimiento comercial.

Se lo acusaba de todo delito cometido en el territorio, desde un simple robo hasta una acción planificada con inteligencia. Algunos lo sindicaban como la mano derecha de otro conocido bandolero llamado Segundo David Peralta, alias 'Mate Cocido'. Junto con Antonio Rossi 'El Calabrés', el 'Catalán Noy' y el 'Indio Herrera', asolaron los caminos del Chaco durante la década de 1930, sembrando el miedo en las grandes empresas que manejaban el movimiento comercial en esta parte de Argentina, que explotaban a los trabajadores y manipulaban el precio de los productos primarios obtenidos con el sudor del trabajo diario.

Asaltos a trenes y pagadores, emboscadas en las picadas del monte y robo en las propias oficinas. Siempre armados, en coche y a caballo, se ocultaban en la espesa selva chaqueña. Contaban con apoyo popular por la generosidad y el buen trato dispensado a la gente común, que veía a estos bandidos rurales con simpatía porque dejaban en ridículo a una policía ineficaz y corrupta.

El día 13 de marzo de 1938 fue detenido en la Provincia de Córdoba cuando ya pensaba en su retiro; y cinco días después encerrado en la cárcel de la ciudad de Resistencia. La prensa chaqueña titulaba a pie de página: "Fue detenido el tristemente célebre pistolero Zamácola, autor de numerosos asaltos en los caminos del Chaco". Fue condenado a 8 años de prisión y quedó en libertad el 10 de marzo de 1946. Según apunta Ramón de las Mercedes Ticera, historiador argentino, "Eusebio merecía otro destino. Era un hombre joven bastante instruido, pero se derivó al delito guiado por una conciencia de rebeldía. En su mente bullía el idealismo revolucionario de aquellos años".

Eusebio Zamácola contrajo matrimonio con Sara Scharaff Acuña, con quien tuvo dos hijos, y tras cumplir la condena, se casó por segunda vez con Aurelia Fleytas con la que tuvo ocho hijos. Vivió en las localidades de Napenay y Quitilipi por más de veinte años. Trabajó en aserraderos locales en calidad de administrador, y gozó de gran respeto entre los habitantes de la región. Ya finalizando la década de 1960 fue a vivir a San Martín, provincia de Buenos Aires, donde siguió trabajando hasta que vio menguar su salud hasta fallecer en 1983.

El resto de la familia Zamácola Abrisqueta se fue de Basauri y vivió en Galicia. Dos hermanos de Eusebio se enrolaron en la falange, uno de ellos, Fernando Zamácola, de la derecha radical, murió durante la Guerra Civil y fue conocido como 'El león de Rota'. El otro hermano, Alejandro Zamácola, también fue falangista después de haber militado en el partido comunista y murió hace dos años cerca de Cádiz.

Según apunta el historiador Fabio Echarri, "él siempre guardó silencio sobre una parte de su vida. Como si no hubiera querido dar testimonio de lo que hizo o justificarse ante nadie, y dejaba que cada quién pensara lo que quisiera. Para él, lo que hizo, hecho estaba". Para todos siguió siendo 'El vasco'. Para el Chaco, ya está convertido en leyenda. Ahora, para Basauri, también es leyenda.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Requiem

El celular suena, suena y suena. Murió Kirchrner. Me estas jodiendo. Pone la tele, recién murió, posta!. Es miércoles 27 de octubre, pero me siento como si fuera un domingo.

Hace días ronda en mí la idea de escribir sobre la muerte. Como un fantasma aparece en el tren, en el laburo, en el café, en la facu y hasta en la ducha. No paro de pensar en la frase que Sarter escribió en la Nausea, “Cada días nos parecemos mas al cadáver que vamos hacer”.

En una semana dos muertes. En una semana se llena dos veces la plaza.

Este no es un texto político, ni literario. Es solo un intento de liberarme de este desasosiego causado ante los hechos ocurridos.

El joven Ferreyra muerto por unos canallas. A Kirchner el corazón le dijo basta.

El jueves pasado, la plaza se lleno de jóvenes. Caras que pasaban de la bronca a la desolación. Se cantaba, pero también se estaba en silencio, con la mirada perdida, quizás buscando alguna respuesta. Un joven, un compañero, asesinado por unos miserable.

Vuelvo a casa, tengo ganas de escribir, pero no sé porque no lo hago.

Hoy la plaza está llena de nuevo. Mañana, jueves, también la plaza se va a llenar. Otros rostros. Tal vez no haya bronca. Pero si cantos y tristeza. Kirchner, el hombre que parecía no estar quieto nunca, murió. Algunos lo lloran. Yo no lloro.

Otros, en otro lado, festejan. Me pregunto que festeja. No encuentro respuestas. Murió ante todo un hombre y si bien la muerte no nos exculpa de nuestros errores, tampoco nunca la muerte puede ser festejada. Nunca el odio más visceral a una persona puede transformarse en alegría ante su muerte. Personalmente, coincidiendo Bayer, me reservo mi repudio más visceral “para los verdaderos enemigos de la humanidad, esos que hacen posible que mientras se mueren millones de niños de hambre se gasten en armas las mejores reservas de los pueblos, a esos por fabricar artículos superfluos en pos de la egoísta ganancia personal han envenenando ecológicamente el futuro de las próximas generaciones y dividido al mundo entre desarrollados y subdesarrollados”.

Este no es un texto político, ni literario. Es solo un intento… y quizás cada día nos parecemos mas al hombre que van a recordar.

Dos hombres han muerto. Dos hombres son llorados. Yo no lloro. Busco respuestas ante la muerte. Solo encuentro más dudas y una sola certeza.

Ante la muerte, las palabras no alcanzas para expresar lo que siento. Tal vez, quizás, ante ella, el lenguaje de los abrazos, las palmadas, las miras y el silencio compartido, sea una mejor forma de expresarse.

domingo, 17 de octubre de 2010

17 de octumbre

En la historia Argentina, como en toda historia, existen acontecimientos que marcan un antes y un después. El 25 de mayo, el 9 de julio, el trio de batallas Caseros, Cepeda y Pavón, el 6 de septiembre de 1930 y su (nefasta) acordada del 10 de setiembre, el 17 de octubre, el 24 de marzo, el diciembre del 83, la década del 90 y el... fueron (entre otros) en nuestra historia sucesos que, por alguna o varias razones, marcaron nuestra identidad como pueblo, nacion y pais.
De todos los mencionados voy transcribir, lo dicho por Jauretche, sobre el de 17 de octubre de 1945, conocido como "el día de la lealtad" y es:


...."Lo que movilizó las masas hacia Perón no fue el resentimiento, fue la esperanza. Recuerde usted aquellas multitudes de octubre del '45, dueñas de la ciudad durante dos días, que no rompieron una vidriera y cuyo mayor crimen fue lavarse los pies en la Plaza de Mayo, provocando la indignación de la señora de Oyuela, rodeada de artefactos sanitarios. Recuerde esas multitudes, aún en circunstancias trágicas y las recordará siempre cantando en coro —cosa absolutamente inusitada entre nosotros— y tan cantores todavía, que les han tenido que prohibir el canto por decreto-ley. No eran resentidos. Eran criollos alegres porque podían tirar las alpargatas para comprar zapatos y hasta libros, discos fonográficos, veranear, concurrir a los restaurantes, tener seguro el pan y el techo y asomar siquiera a formas de vida "occidentales" que hasta entonces les habían sido negadas"...
Jauretche, Los profetas del odio

El año pasado transcribi lo que expreso el maestro Leopoldo Marechal, asi que lo pueden buscar en el blog.



sábado, 16 de octubre de 2010

Todas las cartas de amor son ridículas...



Todas las cartas de amor son ridículas...

Todas las cartas de amor son
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.

También escribí en mi tiempo cartas de amor,
como las demás,
ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.

Pero, al fin y al cabo,
sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor
sí que son
ridículas.

Quién me diera el tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas.

La verdad es que hoy mis recuerdos
de esas cartas de amor
sí que son
ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas).

Fernando Pessoa

domingo, 13 de junio de 2010

6/11/93 12.08 h.



Me siento envenenado esta noche, meado encima, usado, desgastado hasta el forro. No es solamente la vejez, aunque pueda tener algo que ver. Creo que la multitud, esa multitud, la Humanidad, que siempre me ha resultado difícil de soportar, está ganando finalmente la partida. Creo que el gran problema es que para ellos todo es una repetición de la jugada. No tienen frescura. Ni el más pequeño de los milagros. Se arrastran hacia adelante y me pasan por encima. Si tan sólo, por un día, viera a UNA persona hacer o decir algo que se saliera de lo habitual, me ayudaría a sobrellevar las cosas. Pero están rancios, llenos de mugre. No hay la más mínima elevación. Ojos, orejas, piernas, voces, pero... nada. Se coagulan dentro de sí mismos, se engañan para ir tirando, fingiendo estar vivos.


Era mejor cuando era joven, y aún seguía buscando. Merodeaba por las calles de la noche, buscando, buscando...; alternando, peleándome, buscando... No encontré nada. Pero el cuadro completo, la nada, todavía no se habían perfilado. Nunca encontré realmente a un amigo. En cuanto a las mujeres, había esperanza cuando conocía a una nueva, pero sólo al principio. Desde muy joven lo entendí, dejé de buscar a la Chica de Ensueño; sólo quería una que no fuera una pesadilla.

Con la gente, sólo encontré a los vivos que ahora estaban muertos; en los libros, en la música clásica. Pero eso me ayudó, durante un tiempo. Pero no había más que un número limitado de libros estimulantes y mágicos, y luego se acababa. La música clásica era mi principal refugio. Escuchaba la mayor parte de ella en la radio, y sigo haciéndolo. Y nunca deja de sorprenderme, incluso ahora, cuando oigo algo fuerte y nuevo que no había oído antes, y ocurre bastante a menudo. Mientras escribo esto estoy escuchando en la radio algo que no había oído hasta ahora. Me regalo con cada nota como un hombre hambriento de una nueva oleada de sangre y significado, y ahí está. Toda esta masa de música sublime, siglos y siglos de música, me deja completamente maravillado. Debe de ser que una vez vivieron muchos grandes espíritus. No me lo acabo de explicar, pero es mi gran suerte en la vida, tener esto, sentir esto, alimentarme de ello y celebrarlo. Nunca escribo nada sin la radio puesta, con música clásica sintonizada; siempre ha sido parte de mi trabajo, escuchar esta música mientras escribo. Quizá, algún día, alguien me explique por qué una parte tan grande de la energía del Milagro se encuentra en la música clásica. Dudo que alguien me lo diga alguna vez. Siempre tendré que preguntármelo. ¿Por qué, por qué, por qué no hay más libros que tengan ese poder? ¿Qué les pasa a los escritores? ¿Por qué hay tan pocos buenos?

viernes, 11 de junio de 2010


..."el cielo queda tan lejos... y el infierno es un open 24 que tiene sucursales en todas partes"...

viernes, 21 de mayo de 2010

Ser fueguino, por José María Castiñeira de Dios.


Ser fueguino, por José María Castiñeira de Dios.

¿Qué es ser fueguino? La pregunta implica una definición de identidad y más aún cuando esa identidad está en pleno proceso de formación. Recuerdo ahora el título de una obra de Marechal, Las tres caras de Venus. Sí, tres caras de mi tierra natal, Tierra del Fuego, donde nací hace 86 años, con padres y abuelos afincados en Ushuaia desde 1913, mi patria chica, la que me hizo poeta.

Tres tiempos históricos de la soledad y el desamparo: el primero desde su poblamiento por los nativos y los pioneros hasta la creación de la Gobernación Marítima del entonces territorio nacional; el segundo hasta la eliminación del presidio (“esa negra visión que aún me aterra” según Ricardo Rojas); y el tercero desde su provincialización con la Constitución de la Provincia de Tierra del fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, en la década del 90, hasta hoy.


Me dirán que el develamiento y el reconocimiento urbi et orbi de sus bellezas naturales, la afluencia turística, el descubrimiento de su riqueza petrolera y gasífera, su parque industrial, el crecimiento poblacional, contradicen la afirmación anterior de “tres tiempos históricos de la soledad y el desamparo”.

Y responderé con un dato estadístico del Censo nacional de 1991: sólo el 28,9 por ciento de los pobladores son nacidos y criados en su tierra natal. es decir, Tierra del Fuego tiene la menor capacidad de retención de sus pobladores de todas las provincias del país. Ser fueguino es, entonces, y en primer término, padecer el desamparo. En segundo término ser fueguino es sentir el orgullo del pionero, del que hace patria desde la patria chica.

Por eso lo valioso del aporte humano e intelectual de ese 70 por ciento de “venidos del norte” y de los países vecinos, injertados en una identidad anterior y a la que proveen de la renovada cultura conformada por sus escritores, pintores, músicos, artistas, profesionales, docentes, aunque manifiesten sus vocaciones en soledad, marginados por el “establishment” cultural capitalino. Por eso dije que ser fueguino (y todos los pobladores de la Isla Grande lo son por ser pobladores, malgré las distancias de “pago chico”) es serlo en soledad y desamparo.

Y, además, ser fueguino es el orgullo que aflora en todo fueguino cuando se le pregunta ¿qué es ser fueguino? Como me ocurre en este momento. Chesterton nos comprendería: “Los romanos no amaron a Roma porque Roma era grande; Roma fue grande porque la amaron los romanos”.

José María Castiñeira de Dios:

Poeta, escritor y periodista. Oriundo de la ciudad de Ushuaia, es una figura de las letras argentinas y un destacado hombre público que ocupó numerosos cargos oficiales.

sábado, 1 de mayo de 2010

La desmemoria/4


Chicago está llena de fábricas. Hay fábricas hasta en el pleno centro de la ciudad, en torno al edificio más alto del mundo. Chicago esta llena de fábricas, Chicago esta llena de obreros.

Al llegar al barrio de Heymarket, pido a mis amigos que me muestren el lugar donde fueron ahorcados, en 1886 aquellos obreros que el mundo entero saluda cada primero de mayo.

- Ha de ser por aquí- me dicen. Pero nadie sabe.

Ninguna estatua se ha erigido en memoria de los mártires de Chicago en la ciudad de Chicago. Ni estatua, ni monolito, ni placa de bronce, ni nada.

El primero de Mayo es el único día verdaderamente universal de la humanidad entera, el único día conde coinciden todas las historias y todas las geografías, todas las lenguas y las religiones y las culturas del mundo; pero en los estados unidos el primero de mayo es un día cualquiera. Ese día, la gente trabaja normalmente, y nadie, o casi nadie, recuerda que los derechos de la clase obrera no han brotado de la oreja de una cabra, ni de la mano de dios o del amo.

Tras la inútil exploración de Heymarket, mis amigos me llevan a conocer la mejor librería de la ciudad. Y allí, por pura curiosidad, por pura curiosidad, descubro un viejo cartel que esta como esperándome, metido entre muchos otros carteles de cine y música rock.

El cartel reproduce un proverbio, del África: HASTA QUE LOS LEONES TENGAN SUS PROPIOS HISTORIADORES, LAS HISTORIAS DE CACERIA SEGUIRAN GLORIFICANDO AL CAZADOR.
FELIZ DIA DEL TRABAJO!!!
Ernesto

sábado, 6 de marzo de 2010

"¿Como estas? Sabés que no soy de escribir, sin embargo acá me ves,
intentando hacerte llegar hacerte llegar mi corazon"...

domingo, 7 de febrero de 2010

Lo siento.


Lo siento.


A veces siento tu llegada.
Corro a la ventana,
y te busco
entre la calle y la esquina.

A veces siento tu llegada.
Salgo a la calle y a la esquina,
y te busco
entre la neblina y la noche.

A veces siento tu llegada.

Pero la ventana, la calle, la esquina,
la neblina y la noche, me dicen
que ya no te busque.

Pájaro Azul de Charles Bukowski



hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí dentro, no voy
a permitir que nadie
te vea.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero yo le echo whisky encima y me trago
el humo de los cigarrillos,
y las putas y los camareros
y los dependientes de ultramarinos
nunca se dan cuenta
de que esté ahí dentro.

hay un pájaro azul en mi corazón que
quiere salir
pero soy duro con él,
le digo quédate ahí abajo, ¿es que quieres
hacerme un lío?
¿es que quieres
mis obras?
¿es que quieres que se hundan las ventas de mis libros
en Europa?

hay un pájaro azul en mi corazón
que quiere salir
pero soy demasiado listo, sólo le dejo salir
a veces por la noche
cuando todo el mundo duerme.
le digo ya sé que estás ahí,
no te pongas
triste.

luego lo vuelvo a introducir,
y él canta un poquito
ahí dentro, no le he dejado
morir del todo
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan tierno como
para hacer llorar
a un hombre, pero yo no
lloro,
¿lloras tú?

Alguien. Jorge Luis Borges



Un hombre trabajado por el tiempo,
un hombre que ni siquiera espera la muerte
(las pruebas de la muerte son estadísticas
y nadie hay que no corra el albur
de ser el primer inmortal),
un hombre que ha aprendido a agradecer
las modestas limosnas de los días:
el sueño, la rutina, el sabor del agua,
una no sospechada etimología,
un verso latino o sajón,
la memoria de una mujer que lo ha abandonado
hace ya tantos años
que hoy puede recordarla sin amargura,
un hombre que no ignora que el presente
ya es el porvenir y el olvido,
un hombre que ha sido desleal
y con el que fueron desleales,
puede sentir de pronto, al cruzar la calle,
una misteriosa felicidad
que no viene del lado de la esperanza
sino de una antigua inocencia,
de su propia raíz o de un dios disperso.

Sabe que no debe mirarla de cerca,
porque hay razones más terribles que tigres
que le demostrarán su obligación
de ser un desdichado,
pero humildemente recibe
esa felicidad, esa ráfaga.

Quizá en la muerte para siempre seremos,
cuando el polvo sea polvo,
esa indescifrable raíz,
de la cual para siempre crecerá,
ecuánime o atroz,
nuestro solitario cielo o infierno.

sábado, 2 de enero de 2010


Se termino el año, aunque para mí el año siempre termina el 31 de enero, no se porque tengo este destiempo, pero es así… igual la intención de este texto es tratar de plasmar una esperanza, un deseo y ojala no una utopía, ya que espero que año 2010 venga sin (o con menos) desigualdad; y creo firmemente que ahí esta el punto clave entre una sociedad sana e “insana”.
Hoy en día donde los medios de comunicación bombardean con la inseguridad, creo que seria un poco mejor reflexionar mas sobre la desigualdad, y la manera de erradicar, ya que es una realidad que golpea mas en la sociedad, y sino que alguien me diga cuantos asaltos ve desde que sale de su casa hasta que vuelve, y cuantas situaciones de desigualdad ve por cada cuadra que camina.
La desigualdad de retiro, una desigualdad que duele, una desigualdad infame. Retiro con su Torre de los Ingles, con sheraton, con su villa 31, con montones de chicos durmiendo en la calle, y salís de ahí y vallas para donde vallas, antes de ver un asalto seguro vez a una persona que no tiene otro medio de subsistencia que cartonear y antes venís en el tren y no ya no podes dar mas monedas a los cientos de necesitados que pasan.
Y ni hablar de la desigualdad del interior, de esos pueblos olvidados, ultrajados, silenciados. Donde “la convención de los derechos del niño”, suena mas a un cuento fantástico que a una parte de nuestra Constitución Nacional.
Creo que la primera meta del bicentenario; que tanto hablan el gobierno y la oposición, debe ser un programa serio para terminar con la desigualdad, causa y efecto de miles de padecimientos que sufren todos los miembros de una sociedad.
Así que por un dos mil diez sin desigualdades! O como dice Bayer antes que seguridad y bienestar, Dignidad y Ética.
Por un Bicentenario en el cual se pueda cumplir con el lema que inspiro la revolución de 1810 que era; “Libertada, Igualdad y Fraternidad”.

domingo, 29 de noviembre de 2009

La poesia es una manera de cantar


La poesía es una manera de cantar.

La poesía esta ahí,
esta cerca, en el lenguaje,
detrás del sol, debajo de la luna,
en los mares, en sus silencios.

La poesía esta ahí,
esta cerca, en el amor,
detrás del beso, debajo de la mentira,
en los desengaños, en sus sabores.

La poesía esta ahí,
esta cerca, en la familia,
detrás un vidrio, debajo de un techo,
en los domingo, en sus paseos.

La poesía esta ahí,
esta cerca, en la calle,
detrás de ese vidrio, debajo del cielo
en esos chico, en sus estómagos…

La poesía esta ahí,
esta cerca, es una manera
de cantar, una…
MANERA DE VIVIR.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Entre


Entre alegrías y tristezas
se despide del año.
Entre aciertos y errores
que le dejaron huellas,
en su rostro, en su mirada.
Entre recuerdos y olvidos
y fugaces ráfagas de alegría,
Un Hombre Feo espera: a una mujer,
de la que no puede esperar nada;
a un futuro que no se acerca;
a un pasado que no se cierra;
y a un presente que no existe.
Entre puntos y comas,
Un Subescritor, escribe:
que un hombre feo, entre alegrías
y errores y falsas esperanzas espera,
a una mujer y a un presente que no existe;
y entre tristezas y puntos y comas y…
un pasado que no se cierra, le dejaron huellas
en su rostro, en su mirada y entre recuerdos y olvidos…
y un futuro que no se acerca, escribe
Un Hombre Feo, Un Subescritor
Que se despide del año y de vos!!!

sábado, 17 de octubre de 2009

El 17 de octubre por Leopoldo Marechal


Desde el Oeste un rumor...
Era muy de mañana, y yo acababa de ponerle a mi mujer una inyección de morfina (sus dolores lo hacían necesario cada tres horas). El coronel Perón había sido traído ya desde Martín García. Mi domicilio era este mismo departamento de calle Rivadavia. De pronto me llegó desde el Oeste un rumor como de multitudes que avanzaban gritando y cantando por la calle Rivadavia: el rumor fue creciendo y agigantándose, hasta que reconocí primero la música de una canción popular y, enseguida, su letra:
"Yo te daré/
te daré, Patria hermosa,/
te daré una cosa,/
una cosa que empieza con P/
Perooón".
Y aquel "Perón" resonaba periódicamente como un cañonazo.
Me vestí apresuradamente, bajé a la calle y me uní a la multitud que avanzaba rumbo a la Plaza de Mayo. Vi, reconocí, y amé los miles de rostros que la integraban no había rencor en ellos, sino la alegría de salir a la visibilidad en reclamo de su líder. Era la Argentina "invisible" que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar sus millones de caras concretas, y que no bien las conocieron les dieron la espalda. Desde aquellas horas me hice peronista.

lunes, 12 de octubre de 2009

...Y tal vez por una puntada de nostalgia, y tal vez por una puta melancolía, y tal vez por Marechal, digo: "Quien no haya oído nunca el canto del bosque, jamás entederá la tristeza de los árboles"...